domingo, 5 de enero de 2020

Azorín, ¿Qué es la Historia?

Esta obra de ensayos breves editados por Francisco Fuster de autoría por parte de Azorín, titulada ¿Qué es la historia? Reflexiones sobre el oficio de historiador, resulta ser una aceptable, en cuanto a selección de artículos, y correcta, en cuanto al lenguaje y la forma, recopilación de ensayos azorinianos.

¿Quién es Azorín?

No soy muy docto en literatos de este calibre y cuanto más nos acercamos a nuestros días menos conozco de los mismos, pero al menos unas pocas palabras creo que podré proporcionaros sobre este autor.

Azorín fotografiado en su despacho (c. 1914)
José Martínez Ruiz (1873-1967), que conocemos por su pseudónimo de Azorín, fue un escritor y gran periodista español al cual se le considera dentro del movimiento literario conocido como la Generación del 98, marcada por el desengaño tras la Guerra de Cuba y la última pérdida colonial española que sumió a toda una nación en la insatisfacción y el hastío. Sin embargo, no todo puede ser negativo, y pronto todo esto llevó al Regeneracionismo[1] del final de la Restauración.

Azorín fue hijo oriundo de Murcia, aunque también fue acogido como hijo adoptivo de Alicante, y también realizó su escolarización en Valencia. A nivel político, podemos considerarlo cercano al Partido Liberal-Conservador en el cual militaba su padre, que llegó a ser alcalde de Yecla (Murcia). Tuvo bastante relación con la intelectualidad de su momento y figuras políticas como Alejandro Lerroux o Maura, así como con literatos como Leopoldo Alas (Clarín).

Caricatura de Tovar publicada en El Liberal el 11 de noviembre de 1908, en la que aparecen Azorín y Maura.
 Cultivó en su labor literaria tres géneros: novela, teatro y ensayo (que va a ser lo que nos ocupe luego). Su novela está caracterizada por elementos autobiográficos, paisajistico y, por que no decirlo, vanguardismo, drama personal y la guerra civil. El teatro azoriniano estaba más vinculado con esa emotividad digna del expresionismo, pero, sin embargo, gozaba de una gran libertad a la hora de crear sus obras teatrales, en la cual abundaba el dramatismo (como les pasó a Unamuno o a Valle Inclán, su teatro no tuvo mucho éxito).

Azorín retratado por Sorolla (1917)
Por su parte, los ensayos de Azorín estaban marcados por dos temáticas, principalmente: el paisaje español y la reinterpretación de las obras clásicas. Sobre todos los demás, podríamos destacar su Ruta de Don Quijote (1905) y Al margen de los clásicos (1915).


Azorín, ¿Qué es la Historia?

Esta antología de ensayos, muchos de ellos inéditos, de Azorín divide la duda sobre qué es la historia en 3 partes: la primera, “sobre la utilidad de la historia para la vida”; la segunda, “el historiador como artista”; la tercera, “cómo se escriben la historia: las fuentes y el método”.
Portada de la edición del libro que reseñamos. 
(FUSTER, F. Azorín, ¿Qué es la Historia? Ed. Forcola. Madrid: 2012)
La primera división de este libro ensayístico, que contiene 9 artículos, resulta, de lo más interesante para el aficionado a la Historia. Se hallan fuertes dificultades para extrapolar la información sobre el tema de este apartado, que debería ser la utilidad de la historia para la vida. Sí; es cierto que te lo puedes pasar bien y, hasta incluso, divertirte leyendo y releyendo algunos de sus capítulos como, por ejemplo, en “Por saber historia” en dónde se nos presenta una conversación entre Azorín y un amigo suyo que nos comenta la historia de España el desconocimiento general de la misma por una gran parte de la población de esta, nuestra nación, España. Lo que no acabo de percatarme, en este caso, es el significado auténtico de este artículo, aunque no se le puede reprochar a Francisco Fuster que no intente ocultar la faceta patriótica y conservadora. Es más, sin que suene servil y arrogante, se le tendría que reconocer ese mérito a la honradez. Por consiguiente, valoro que la selección de apartados, aunque increíblemente bien escrita no llega a calarme a pesar de que me gusta como tal; este apartado cala en mi yo lector, pero no en mi yo historiador. No se si me explico.

A continuación, paso a compartir mis reflexiones sobre la segunda parte del libro que lleva por título "el historiador como artista", un título que ya prendería la llama de la curiosidad en el lector general o el historiador por la intención del mismo autor que subyace tras la misma. Cuando leí el libro por primera vez durante mi formación como historiador en el primer año de carrera, estaba de acuerdo con esta concepción romántica de la Historia en la que el historiador aporta su estética, entusiasmo, ímpetu o filosofía a los propios hechos históricos, quizás porque era joven e idealista (no lo se), pero ahora mismo he cambiado bastante.

Para poder dar una opinión más magnánima de las reflexiones históricas de Azorín quizás debería de conocer más al autor de primera mano y no a través de esta recopilación de ensayos, pero creo que debería agradecerle a Francisco Fuster su buena recopilación para conectar con el lector ávido sobre epistemología de la historia. Aunque, si se me permite tal afirmación, lo que de verdad me satisface es el último artículo que lleva por nombre “La seudohistoria”, puesto que en ese artículo descarta, para comprensión del público al que va dirigido, lo que es historia de lo que no a través de la figura de Felipe II, quién, a mi parecer, es una figura que genera bastante controversia en la historia de España según las lentes a través de las cuales filtres su persona. Ames o no la figura de Felipe II, por otro lado, os animo a que lo conozcáis. De seguro no os dejará indiferente y aprenderéis de Historia de España en la Edad Moderna.

En último lugar, la tercera división del libro será el plato fuerte de esta valoración. Esta tercera parte resulta muy llamativa porque asienta las bases del entendimiento de ciertas materias, o géneros, de la historiografía. Sin que lleguemos a darnos siquiera cuenta ni potestad para entender estos hechos, en una primera lectura, se nos presenta géneros como la petite histoire[2], el concepto de la history from bellow[3] o el de la longue durée[4]. Me resulta fascinante la influencia que tienen determinadas corrientes historiográficas sobre la intelectualidad del momento a través de Azorín.

Como ya os habréis dado cuenta, no he comentado la introducción de la que consta el libro ¿Qué es la historia? y sin duda creo que el motivo se halla en la cantidad de documentación y trabajo que ha precisado ese estudio tan detallado. Es por eso que no me voy a atrever a comentarlo crítica ni personalmente debido a que yo mismo no me hallo en situación de exigirle nada, dado mis conocimientos sobre el tema. Aunque creo que es fantástico, que nadie confunda mis palabras, pues resulta que utiliza a grandes autores que yo mismo respeto, como pueden ser Nietzsche o José Ortega y Gasset, dos grandes escritores y filósofos.

En definitiva, creo que este libro puede resultar una ayuda útil y simple para cualquier persona que ansíe conocimientos acerca de la historia, a pesar de que podría mejorar en bastantes aspectos. Por lo tanto, os recomiendo encarecidamente a que le echéis un vistazo a esta obra para iniciarse, una introducción en la Historia como sujeto epistemológico.

FELIZ AÑO NUEVO 2020 DE PARTE DE LA BIBLIOTECA DE CLÍO
Fdd.: Remus Okami


[1] "Se llama Regeneracionismo a la heterogénea corriente ideológica que a caballo entre los siglos XIX y XX reflexiona sobre la nación española e intenta poner remedio a la «decadencia de España» especialmente tras el enorme impacto del «Desastre del 98»."​ Es una definición de Wikipedia, pero creo que lo resume bastante bien.
[2] La petite histoire podemos entenderla como la microhistoria iniciada por Carlo Ginzburg en su obra El queso y los gusanos.
[3] Prácticada e iniciada por E. P. Thompson, un historiador de carácter marxista inglés.
[4] La longue durée es uno de los 3 tiempos históricos con los que Fernand Braudel trata la historia en su obra El mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II

domingo, 29 de diciembre de 2019

Explicación racista del final del Imperio Romano

Hoy en día, la Historia es una disciplina académica con un rigor científico basado en el estudio, análisis e interpretación de las fuentes históricas primarias y secundarias que se conoce a sí misma y se cuestiona constantemente. Sin embargo, tenemos siempre en cuenta que no hablamos de verdades absolutas. Los historiadores intentamos ser objetivos a la hora de enfrentarnos a la problemática del pasado a través de una pequeña ventana conformada por las fuentes que tenemos, pero somos seres humanos y, como tal, tenemos una manera muy concreta de ver el mundo basado en nuestras propias vivencias y las inquietudes del momento que vivimos. Somos hijos de una época y nos comportamos como tal.

Clío, la Musa de la Historia de Pierre Mignard. Vigila que tengamos suficiente rigor histórico. No seamos pillines 

¿Qué tiene que ver esto con el tema a tratar? Mucho, la verdad. Tenemos que comprender el momento histórico en el que nos vamos a mover. Es el siglo XIX, las identidades nacionales se están terminando de forjar y empieza a nacer dentro de cada territorio la idea de superioridad moral y racial de las naciones. Quiero decir, algunos intelectuales piensan que por pertenecer a una nación son mejores y su estirpe conforma una raza aparte mejor que las otras. De aquí surgirán las publicaciones de obras cuyo objetivo será poner el aspecto racial como base de cualquier contexto, en este caso el sujeto será Roma y su caída.

Visión idealizada del Saqueo de Roma por el visigodo Alarico (410 d.C) 

Empecemos despacito y con buena letra que no quiero marearos, oh ilustre y ávido lector. Zacarías de Malcorra en su obra Del comercio de los romanos nos comenta que, a partir del principado de Augusto, en Roma se pierde la "virtus" y "libertas" que junto con la austeridad de la República caracterizaban los valores patricios, lo que desembocó en una vida muelle de las clases altas provocando un desequilibrio en las finanzas romanas e iniciando la decadencia de Roma.

Cuando hablamos de las clases altas de la sociedad romana, fácilmente nuestra mente viaja al Senado romano, con 2 partidos (optimates y populares); ambos formados por la "nobilitas" patricio-plebeya. De hecho, un análisis muy interesante de la obra Élites coloniales de Ronald Syme nos habla de la trascendencia de las conductas políticas romanas, poniendo como base comparativa Estados Unidos en el siglo XIX y la conquista de la Hispania romana. De hecho, hoy en día se puede seguir viendo esa estructura más urbanita e industrial del Norte en contraposición con un Sud más austero y enfocado al sector primario. Lo más gracioso puede que sea cuando compara a los optimates con el partido republicano y a los populares con el partido demócrata. Como mínimo, da que pensar.

Ahora ya, nos adentraremos en dos autores que entraron más en profundidad con la interpretación racial: Tenney Frank y Mikhail Ivanovich Rostovtzeff (dejémoslo en Rostovtzeff, que es ruso y tiene un nombre muy largo jajaja).

Tenney Frank (1876-1939) fue un historiador de la Antigüedad y un estudioso del mundo clásico que nos dejó teorías tan "maravillosas" como la que vamos a comentar. En su obra "Race Mixture in the Roman Empire", explica que la causa de la caída del Imperio romano es que la clase patricia no se tenía muchos hijos (esto me recuerda a una escena de Yo, Claudio) y entonces los plebeyos, esclavos y sometidos por el imperio acabaron desplazando a la "nobilitas" patricio-plebeya en los altos cargos de la sociedad. Así como que existía un creciente temor a perder el poder ante un nuevo patriciado creado mediante uniones con otros pueblos que contaminaban la pureza nobiliaria romana.

Escena de Yo,Claudio en la que Augusto riñe a la nobleza por no casarse y tener hijos

Mikhail Rostovtzeff (1870-1952), historiador ruso muy conocido por formar parte de los Kadetes y ser muy amigo de Enrico Fermi, dedicó su vida al estudio del mundo clásico. Tiene dos obras a sus espaldas que son The Social and Economic History of the Roman Empire (Historia social y económica del Imperio Romano) (1926)​ y Social and Economic History of the Hellenistic World (Historia social y económica del mundo helenístico) (1941). Pero, va, venga, centrémonos en Roma:

Para Rostovtzeff, la grandeza del Imperio romano abarca desde Octavio Augusto hasta Marco Aurelio porque en este período domina una burguesía ilustrada de las ciudades que se dedica al evergetismo (filantropía constructiva). Una prueba de la crisis del Imperio sería la sustitución del evergetismo pagano por la caridad cristiana.

Otro aspecto por el cual remarca esa crisis racial estaría en el ejército romano. El ejército que protegía Roma era profesional desde época de Mario (tío de César) y con Augusto se convierte en profesional y permanente. Por ello, al ejército van los campesinos sin tierras llenos de odio hacia esta burguesía de las ciudades porque Augusto comenzó a introducir a soldados extranjeros que a los 20 años en el ejército se licenciaban y eran ciudadanos con tierras.

En un principio, con los Julio-Claudios, el ejército era romano pero a los ciudadanos cada vez les gusta menos la vida militar. Ya con la crisis del siglo III d.C., esa "burguesía de las ciudades" ponía y quitaba emperadores (que normalmente eran generales extranjeros), que arruinan la civilización clásica grecorromana.

Como conclusión, me imagino que a muchos os habrá sorprendido el tema. No es ni de lejos algo que pueda yo compartir, al menos no como única causa (y ni así, quizás), pero sirve para tener herramienta histórica para comprender que enfocar nuestra perspectiva sobre el pasado puede llevar a este tipo de teorías. 

Por favor, cuando veáis algo tan flagrante espero que podáis repensar teorías tan trasnochadas como algunos grupúsculos de pseudo-historiadores como el INH (Institut Nova Historia de Cataluña). En este caso, dicen cosas como que Miguel Cervantes se llamaba Joan Miquel Servent y pertenecía a la familia de los Servent de Xixona, así como que El Quijote se escribió en catalán porque rima más.


Víctor Cucurull, pseudo-historiador del INH, dando su discurso histórico sin base ninguna (Fuente: Dolça Catalunya)

Muchas gracias por su atención.
Att. Remus Okami

lunes, 23 de diciembre de 2019

Nuevo Proyecto

Buenos días, tardes, noches o invierno nuclear. Sea cuando estés leyendo esta entrada de blog quiero anunciaros cliofilos que abrimos sede en Blogger para poder acercarnos más a vosotros y ser más constantes a la hora de publicar contenido. Seguramente ya nos recordéis de otros lugares como el fantasma canal de YouTube homónimo y nuestra más constante cuenta de Twitter (@ClioBiblioteca).



ESPERO QUE OS GUSTE ESTE, NUESTRO NUEVO PROYECTO. DISFRUTADLO TANTO COMO NOSOTROS AMAMOS LA HISTORIA.

¡MUCHAS GRACIAS!
- Biblioteca de Clío